Cada vez son más las investigaciones que analizan el papel de los alimentos lácteos en una alimentación saludable. Lejos de algunos mitos que han circulado durante años, la evidencia científica más reciente continúa mostrando que su consumo, dentro de una dieta equilibrada y un estilo de vida saludable, puede aportar importantes beneficios para la salud.
El reciente Libro Blanco de los Lácteos, elaborado por la Fundación Española de la Nutrición (FEN) con la colaboración de InLac, reúne la evidencia científica disponible procedente de 22 metaanálisis, con estudios de seguimiento de hasta 30 años y datos de más de un millón de personas, convirtiéndose en una de las revisiones más completas realizadas hasta la fecha.
¿Qué dice la evidencia científica?
Según este trabajo, el consumo habitual de lácteos se asocia con diversos beneficios:
- Mejor salud metabólica.
- Menor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.
- Mejor control de la presión arterial.
- Contribución al mantenimiento de la masa muscular, especialmente en personas mayores.
- Mejora de la salud ósea y reducción del riesgo de fracturas, especialmente con lácteos fermentados.
Los investigadores recuerdan que estos beneficios siempre deben entenderse dentro de una alimentación variada, equilibrada y acompañada de hábitos de vida saludables.
El queso también forma parte de una alimentación equilibrada
Dentro del grupo de los lácteos, el queso constituye una excelente fuente de proteínas de alto valor biológico, calcio, fósforo y vitaminas esenciales.
Además de su aporte nutricional, el queso es uno de los alimentos tradicionales de la dieta mediterránea y puede disfrutarse en diferentes momentos del día, adaptándose a multitud de recetas y estilos de alimentación.
En Quesos Pajarete elaboramos nuestros quesos respetando la tradición quesera y utilizando materias primas de primera calidad, convencidos de que un buen queso puede formar parte de una alimentación saludable cuando se consume con moderación y dentro de una dieta equilibrada.
La recomendación
El Libro Blanco recuerda que las principales guías alimentarias aconsejan consumir entre 2 y 4 raciones de lácteos al día, dependiendo de la edad y las necesidades de cada persona. En determinadas etapas, como la adolescencia, el embarazo o la edad avanzada, las recomendaciones pueden aumentar.
Fuentes
- Fundación Española de la Nutrición (FEN).
- InLac – Libro Blanco de los Lácteos (Edición revisada 2025).




